Oración de la Puerta

Divina Providencia: Tú que eres el autor de todo lo creado, sin cuya voluntad nada se mueve, recurro a ti en estos momentos de vacilación, para que me guies y me protejas en contra de los espíritus tentadores y envidiosos.

Mi espíritu guía: Si algún enemigo material aguijoneado por la envidia pretendiese levantar su mano para herirme o pronunciara una palabra para humillarme por medio de la calumnia, desviad su mano y su pensamiento para que arrepentido de su falta me pida perdón, que yo; le perdonaré, y rogaré a Dios por su salvación.

Ángel de mi guarda: no permitas que yo siendo inocente pueda ser víctima, ni pagar culpas que no he cometido, solamente por satisfacciones que quieran experimentar los espíritus falsos y obsesores.

En nombre de Dios Todopoderoso, ruego al ángel de mi guarda y a mis espíritus protectores que me libren de las malas influencias y de las malas tentaciones; que los espíritus falsos y seductores no tengan entrada en mi persona ni en mi casa y que los espíritus de luz me sirvan de escolta.

Gran poder: Que esta Oración en la puerta de mi hogar sirva de muralla para todos mis enemigos materiales y espirituales y que vuestra Divina Gracia nos cubra con su manto. Amén, Jesús.

Oración a la Virgen María para la protección de las casas

Santa María, Madre de Dios, que fuiste concebida sin pecado, te elijo hoy como Reina y Señora de nuestra casa. Te ruego, por tu Inmaculada Concepción, que la preserves del fuego, el agua, los truenos, las tormentas, los terremotos, los hechizos y los ladrones.

Bendice y protege, Virgen Santa, a todas las personas que viven aquí. Dales la gracia para evitar todo pecado, herejías, divisiones, enfermedades, muerte súbita y otras desgracias y accidentes.

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Alabado sea por siempre el Santísimo Sacramento del Altar.

Señor, he puesto mi esperanza en ti y no seré confundido.

Bendito sea Cristo Rey.1

Oración de Protección de la Casa

Envuelvo esta casa en un círculo de protección divina. Las manos de Dios la circundan y ningún mal podrá penetrarla.

Pido al Padre-Creador que derrame su luz protectora sobre toda esta casa y sé que así es.

Ningún mal puede entrar, porque nada ni nadie puede contra Dios, que habita en mi casa y la protege. Así es ahora y siempre. Amén.



Un comentario

  • helen

    la oración de la puerta me a servido en momentos dificiles